17 Agosto – Aniversario de la muerte del General José de San Martín

José de San Martín nació un 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, localidad de la actual provincia de Corrientes, fue militar profesional y veterano de guerra en tres continentes.

Fallece a los 72 años el G

eneral José de San Martín, en Boulogne Sur-Mer, Francia.

En 1994 es sancionado Feriado nacional por artículo 4º de la Ley Nº 24445 de Feriados Nacionales, y se decreta en conmemoración del aniversario de la muerte del General San Martín, junto al 20 de junio el aniversario de la muerte de Belgrano, dictaminando «…serán cumplidos el día que corresponda al tercer lunes del mes respectivo…».

Había sido durante el gobierno de Agustín P. Justo que se había comenzado a celebrar este día 17 de Agosto como el día de San Martín, declarándolo feriado nacional.

Es el realizador con la espada de los principios de la revolución de mayo. Vencedor en Chacabuco y Maipú, libertador de tres naciones: Argentina, Chile y Perú.

Luego de sus campañas se aleja, justo después de la entrevista en Guayaquil con Simón Bolívar, del escenario de América, para morir pobre y olvidado en un pequeño pueblo de Francia. José de san Martín, el Santo de la espada, con su renunciamiento deja una enseñanza de grandeza moral que ilumina la patria.

En sus últimos años de vida, viviendo en París, se retira al estallar la revolución, en el mes de marzo de 1848 hacia Boulogne Sur-Mer, donde viviaría los siguientes dos años alquilando una habitación, hasta el 17 de agosto de 1850 que San Martín deja de existir siendo las 3 de la tarde, acompañado por su hija Mercedes y el yerno. 

La muerte del héroe

En 1848, debido a la agitación reinante en gran parte de Francia, San Martín dejó Grand Bourg y, acompañado por su familia, se trasladó a Boulogne-sur-Mer. Desde allí resultaría más fácil y rápido pasar a Gran Bretaña.

En Boulogne-sur-Mer, a las 3 de la tarde del 17 de agosto de 1850, falleció don José de San Martín, brigadier general de la Confederación Argentina, capitán general de la República de Chile y generalísimo de la del Perú y  fundador  de su libertad. Se hallaban a su lado su hija Mercedes, su yerno Mariano Balcarce, sus nietas, el representante de Chile en Francia don Francisco Javier Rosales y el doctor Jordán, quien lo asistió como médico.

El diplomático chileno, al comunicar a su gobierno la triste nueva, expresó que el Libertador «acabó sus días con la calma del justo en los brazos de su afligida y virtuosa familia».

En 1880, los restos del Padre de la Patria fueron trasladados desde Francia a Buenos Aires para ser depositados en el mausoleo que al efecto se erigió en la Catedral. Figuras simbólicas que representan a la Argentina, Chile y Perú le rinden guardia permanente.

Serían 30 años más tarde, que se repatriaron sus restos, el 28 de mayo de 1880 a las postres de la revolución de 1880, para finalmente, sorteando algunas objeciones de la Iglesia Católica, poder descansar en un mausoleo en la Catedral de Buenos Aires.