Casa museo Miguel Nadasdy de San Ignacio celebró su 37° aniversario.

La subsecretaría de Cultura de la Provincia, a través de la dirección general de Patrimonio Cultural y Museos ofreció un emotivo homenaje para recordar ese 21 de julio del año 1979, cuando volvía a abrir sus puertas en la localidad de San Ignacio, (Av. Sarmiento 557). La Casa Museo Histórico y Arqueológico de Don Miguel Nadasdy.

Con música del CEMU San Ignacio y la plantación ejemplares de yerba mate en el patio del Museo, la Subsecretaría de Cultura de la Provincia, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos, en conjunto con la municipalidad, y un grupo de vecinos y colaboradores ofrecieron un cálido homenaje para recordar ese 21 de julio del año 1979, cuando volvía a abrir sus puertas en la localidad de San Ignacio, (Av. Sarmiento 557).

La Casa Museo Histórico y Arqueológico de Don Miguel Nádasdy. Estuvieron presentes, el Dir. Gran. De Patrimonio Cultural y Museos, Lic. Gustavo Azar, autoridades municipales de San Ignacio, entre ellos el Sec. de Turismo, Daniel Tavares y la Dir. de Cultura, Gladis Sosa, la responsable del Museo, Gladys Dañeleski, el Pte. Del Club de fanáticos de los cuentos de Horacio Quiroga, Dr. David Rebatta, entre otras autoridades.

Un poco de historia

La Casa Museo Miguel Nádasdy, en otros tiempos supo llamarse “Museo Particular Miguel Nádasdy – Numismático Jesuítico”, actualmente cuenta con una colección de bienes históricos culturales que remiten a la imaginería jesuita, objetos líticos, los instrumentos y señales del oficio de sastre y la biblioteca personal, la Casa Museo se configura como un recorrido por la historia de la región y por la biografía de quien la habitó.

A los 37 años de la reapertura del Museo Nádasdy, el recuerdo de Don Miguel

Don Miguel Nádasdy cruzó el océano, desde su Rumania natal – donde había nacido en Lugoj un 15 de febrero de 1907 -, dejando atrás los horrores de la guerra. Objetos antiguos, monedas, libros de historia y astrología fueron parte del equipaje y – posteriormente – de su legado. También traía su oficio, el de sastre fino. Así trabajó en Buenos Aires (La Lucila), Asunción (Paraguay), Eldorado, Corpus y, finalmente, en San Ignacio, Misiones.
Dicen (y algunos escriben), que decía, respecto a su afición por los objetos históricos, se debía a su gusto por “indagar cosas viejas”. Eso lo demostró al instalarse en San Ignacio y hacer de su casa – ubicada en la Avenida Sarmiento 557 – el “Museo Particular Miguel Nádasdy – Numismático Jesuítico”. Sus grandes pasiones, el coleccionismo de monedas y el impacto que le había provocado la empresa socio-cultural de los sacerdotes de la Compañía de Jesús. En 1975, con el orgullo de haber sido reconocido en su tarea pone en exhibición el diploma por el cual es destacado como Miembro Activo del Colegio de Museólogos de la Argentina.
En tiempos oscuros alguien ilumina el futuro con un gesto, un legado, para un tiempo posterior. En 1978 dona su colección de bienes históricos culturales al estado provincial. Ese material forma parte de los inicios de lo que después fuera el Museo Provincial Andrés Guacurarí.
Desde los pobladores y las autoridades de la localidad de San Ignacio surgió la necesidad de reabrir el Museo Nádasdy en la casa de Don Miguel con parte de los bienes donados. Es así que el 21 de julio de 1979 se reabre el ahora llamado Museo Provincial Miguel Nádasdy.
Pasaron 37 años y, el gesto de Don Miguel, cobra cada día más valor. En una Provincia tan poco generosa con su patrimonio histórico y cultural, el hecho que alguien asuma el compromiso de buscar, investigar, sumergirse en la historia de las cosas – y los pueblos que le dieron significado – toma dimensiones de una grandeza y un desprendimiento incomparables.